La moda no es solo frivolidad

La equipa de La Curva en la grabación del último episodio de Modapedia I

Es necesario ver más allá y construir una mirada que saque a la moda de su vitrina de frivolidad. Es imperativo hacerla dialogar con todas las demás esferas sociales porque son sus condiciones de producción, circulación y consumo las que la resignifican y otorgan sentido. Con esas premisas como motor y horizonte nació La Curva de la Moda, una comunidad digital construida con el objetivo de fomentar el pensamiento crítico con perspectiva de género para lograr desarmar los patrones de consumo generalmente asociados al mundo de la moda y la belleza.

Su fundadora es Lucía Levy, una periodista emprendedora especializada en moda, pero lo cierto es que hoy detrás de La Curva se encuentra “una gran equipa” de seis mujeres. Su comunidad no para de crecer desde que el proyecto vio la luz, lo que posibilitó e impulsó su expansión a varios soportes. Además de la web y de la cuenta de Instagram, también existen Curvilínea y Elocuente en formato newsletter, y Modapedia en Spotify, podcast que recibió el Premio Aural del Festival Estéreo tras ser elegido como el mejor de Argentina de 2024, lo que las llevará a representar a nuestro país en la competencia global del año próximo. 

Te invitamos a conocer este icónico universo a través de los lentes de su fundadora. 



Entrevistadora: ¿Qué las movió a empezar un proyecto como La Curva que hoy tiene hasta su propio podcast y su newsletter

Lucía: La Curva empezó entre fines del 2019 y principios del 2020 casi como una búsqueda personal. Me di cuenta de que yo consumía muchos medios en inglés que miraban y analizaban la moda de un modo más profundo, entablando una conversación con la política, con los estudios de género, con la cultura en general, y me di cuenta de que acá, en Argentina, no había nada parecido. Entonces ahí surgió la idea de hacerlo yo. 

La premisa desde el comienzo fue hacer el medio de moda digital que yo leería. Ese es siempre el filtro. Primero e sumó Ana Julia a la equipa de La Curva. Luego Marianella, y hoy somos seis en total. También están Ayelén Bossio como directora de Alianzas Comerciales, Lucía Lopardo, que es productora periodística, y Paula Fracassi en la producción audiovisual.

No esperábamos para nada que la comunidad de La Curva creciera de modo tan rápido, sostenido y con el nivel de pasión, lealtad y compromiso que tienen con nosotras. Pero bueno, también siento que es una construcción real porque de este lado de La Curva, que es el lado que no se ve, hay mucho trabajo y mucho compromiso. Somos muy exigentes con todo lo que le mostramos al mundo. 

 

E: ¿Qué formas creativas de comunicar van explorando y, en ese sentido, cuáles son las que más disfrutan? ¿Qué riqueza encuentran/potencian en el soporte newsletter, en el podcast y en la cuenta de Instagram?

L: Consideramos que es muy importante tener distintas plataformas para decir distintos mensajes. Si bien, por supuesto, todas responden a una misión general de La Curva, que es profundizar las discusiones y los debates que se dan en torno a la moda, sobre todo para que las personas que nos lean sean más libres y tomen decisiones más informadas, la verdad es que disfrutamos mucho de todos los soportes. 

Cada uno tiene su particularidad. El newsletter, por ejemplo, es un poco más íntimo, donde nos mostramos más vulnerables. El Instagram tiene más que ver con la agenda de la semana, del mes o con análisis en pastillitas de reel. Y en el podcast ya podemos desplegar una profundidad analítica más jugosa porque los episodios son largos y hacemos muchas entrevistas a distintas personalidades y profesionales de cada ámbito. 



E: ¿Qué se juega en la moda y por qué se ve atravesada? ¿Qué es lo que más les atrae y qué las conflictúa? ¿Qué potencialidad tiene la moda como espacio de contracultura o discusión? 

L: Parte del conflicto que a mí me generaba la industria y el sistema de la moda, que fue el génesis de La Curva, es que yo soy feminista, y en un momento se me hizo muy claro y evidente que la moda tal y cómo estaba planteada o comunicada oprimía a las mujeres y feminidades, sobre todo. Entonces ahí había una tensión y pensé “bueno, ¿qué pasa si hago conversar estos dos mundos que me identifican como persona y como periodista?”. Así es cómo nace La Curva. 

Claro que la moda se ve atravesada por un montón de tensiones, sobre todo tensiones que tienen que ver con la clase, con la sexualidad, con la política también. Esto se ve claramente reflejado en el podcast. Y por supuesto que la moda tiene un gran potencial como un espacio contracultural, el tema es que el mercado rápidamente fagocita y mercantiliza cualquier intento de símbolo contracultural. Pero sí creo que la moda es un lugar propicio para dar discusiones profundas. 

 

E: Siempre destacan el valor de las marcas argentinas, sobre todo las independientes. Para seguir ese camino de visibilización ¿qué destacarían del diseño nacional?

L: Yo siempre lo digo en general, ya sea diseño industrial, de indumentaria o textil, creo que hay algo que tienen los/las creadoras de diseño nacional que es poder hacer con lo que se tiene a mano. Creo que eso es una gran ventaja, que parte de una falta de recursos que hace que nuestras creadoras y creadores sean muy innovadores con lo que tienen a mano. Hay mucho talento en Argentina, hay que visibilizarlo y hay que apoyarlo.

Scroll al inicio