Estefanía Pozzo es periodista feminista especializada en economía. De ese cruce surge su primer libro: Es la economía, vos no sos estúpida. En él se propone desandar y cuestionar la reproducción de una relación estereotipada entre las mujeres y el dinero.
En este ping-pong de preguntas, recorre junto a Luli Trujillo el proceso en el que se gestó la idea y los motivos que la llevaron a escribir este libro.
Podés encontrar su obra en cualquier librería que trabaje con la editorial Planeta.
¿Cómo nace este libro? ¿Cuáles fueron las preguntas disparadoras que te hacías o te hacían?
El libro nace gracias al impulso de Luciana Peker, que un día me mandó un mensaje insistiendo en que yo tenía que escribir un libro y que, además, tenía que titularse “Es la economía, vos no sos estúpida”. Luciana me impulsó y al mismo tiempo le puso el nombre. Y además me pasó el contacto del director de la editorial, para que le envíe la propuesta, cosa que por supuesto no hice porque no me entraba en la cabeza en ese momento la posibilidad de que yo pueda escribir un libro y menos sobre economía. La cosa es que pasó como un año y Ana Ojeda, la editora del libro, me manda un mensaje para preguntarme si yo tenía una idea, porque querían sacar un libro que cruce la economía con el género. Así que ahí desempolvé la idea que me había mandado Lu y me puse a completar el contenido de lo que yo pensaba sostenía ese título. Así nació. Después fue un camino de preguntarme miles de cosas, porque literalmente el libro me hizo repensar muchas cosas de mi relación con el dinero e incluso tomar decisiones que me ayudaron a mejorar mi vida cotidiana. Un poco eso se puede ver a lo largo de todo el libro, porque las preguntas que yo voy haciendo a quienes leen son también las preguntas que me fueron surgiendo a mí.
¿Por qué el libro “no es un manual para ganarle a las otras, sino para ganar juntas”?
Porque nada en este mundo sirve si solo le cambia la vida a una sola persona. Está bien que repensemos nuestro vínculo con el dinero pero al mismo tiempo tenemos que apostar para que la desigualdad y la pobreza no genere indiferencia. No nos puede dar lo mismo que nos vaya espectacular pero para eso edificamos gran parte de nuestro éxito en los hombros de una mujer que trabaja en nuestros hogares, limpiando y criando, sin ningún derecho laboral.
Luciana Peker escribe el prólogo de tu libro, ¿feminismo y hablar guita van de la mano?
Es fundamental que pensemos la relación que las mujeres tenemos con el dinero desde un punto de vista feminista. Así como la clase social o nuestra formación inciden en cómo pensamos la guita (y la gastamos o la ganamos), también el género habla de cuáles fueron los mandatos que, de manera irreflexiva, reproducimos en nuestra vida sin preguntarnos. La clave está en cómo el feminismo nos permite elegir con más libertad. De eso se trata. Y la guita es fundamental porque, para hacer cosas, la necesitamos.
¿Qué te gustaría que diga una lectora cuando termina “Es la economía, vos no sos estúpida”?
Que el libro fue entretenido, fácil de leer y que le ayudó a organizar información y a hacerse nuevas preguntas. Ya si una persona puede reencaminar situaciones que le generaban incomodidad o puede tomar un nuevo rumbo en su vida, eso me parece muy emocionante. Me encanta que me cuenten qué les pasó en la lectura.
Un mensaje para la Comunidad Labia
Es muy importante valorarnos a nosotras mismas y empezar un camino de respeto propio, que luego se traduzca en poder negociar distintos aspectos en nuestra vida desde ese lugar. En cualquier situación, tanto negociando un sueldo, como la organización del hogar o un plan con alguien, tener plena conciencia de lo que deseamos y necesitamos es un paso fundamental en el camino de la valoración y de la autonomía. Y pensar a la guita como una aliada para conseguirlo es fundamental.