“Siempre supe que mi norte era amplificar”, dice Sofi Carmona o @sofisca, como muchxs la conocen en redes. Es locutora, periodista, host y presentadora. Si bien trabaja desde hace tiempo en el mundo de los medios, su trabajo adquirió una mayor visibilidad en los últimos años gracias a un laburo especial: ofrecer la experiencia de estar ahí pese a no haber asistido al evento que cubre. ¿Cómo? Mostrando los recitales en vivo mediante sus historias, pero no de cualquier modo. Lo que las vuelve distintas es su punto de vista, cómo vive los shows. De hecho, así forjó su marca personal.
Muestra las perlitas del show, lo que más le gustó y lo que modificaría, interactuando con el público y armando un espacio post recital para reflexionar alrededor del evento, no solo en lo particular, sino intentando siempre hacer el esfuerzo por unir música y contexto. Gracias al éxito que tienen sus coberturas, hoy su trabajo pasa por su propia cuenta de Instagram y por otro proyecto que armó desde cero y por el que volvió a abrazar la autogestión que tanto la acompañó durante toda su vida: Agenda/d. Se trata de una web colaborativa y federal donde cualquiera que entre puede sumar el show del mes que vea para poder encontrar en un solo lugar toda la propuesta musical mensual del país.
Al respecto, cuenta que al principio se preguntaba “¿cuándo va a llegar el momento en el que alguien me financie o en el que venga un otro y me convoque para lo que yo quiero?”, pero con el correr del tiempo —y por cómo ve el mercado actual— apostó por financiar ella su proyecto, lo que le permitió encontrarse en la autogestión “desde un lugar de empoderamiento”. ”Muchos de los trabajos que hago por fuera de la agenda son para poder financiar el proyecto. Porque creo en él y porque me parece realmente una herramienta de amplificación de la que quiero ser parte, y me encantaría que en el presente y a futuro me defina”, cuenta.
Te invitamos a conocerla.
Periodista: ¿Qué te motivó a llevar tu carrera hacia el periodismo musical y la cultura joven?
Sofía: En determinado momento de mi carrera me di cuenta de que me encantaba el periodismo musical. A través de las noticias, las novedades, las nuevas canciones, las y los propios artistas que existen podía hablar del tema que quisiera. Empecé a hablar de música en la época feminista. De repente Beyoncé, Taylor Swift, Lali y otras artistas empezaban a darme herramientas desde su carrera, su performance, desde lo que decían y hacían para que yo pudiera amplificar todas esas causas que de otro modo no tenía mucho como comentarlas.
Entender que a través de la música iba a poder hablar de lo que sea fue algo que me sedujo y motivó muchísimo. Hizo que me meta cada vez más en este mundito, que si bien siempre me había interesado la música y siempre había sido fanática de escucharla, al no tocar algún instrumento ni pertenecer a alguna banda —y tampoco querer hacerlo— siempre me sentía un poco rara con respecto a ella. Solo disfrutaba escuchándola. Lo de ir a muchos recitales ya lo hacía, pero a medida que fui creciendo en mi carrera lo intensifiqué y encontré nuevas formas de democratizar la música en vivo y compartirla al máximo.
La música me enseñó que la voz de los jóvenes tiene que ser muy escuchada. Muchos de los grandes artistas que se dieron a conocer en los últimos años empezaron de muy jóvenes y sus máximas obras fueron creadas durante su máxima juventud. Hay algo de la combatividad, de la inocencia, de la inexpertise sobre la vida y de la sed de la juventud que siempre me sedujo mucho y deseo no perder.
P: ¿Qué representa para vos la música y cuál es el papel que le das en tu vida?
S: Para mí la música representa todo. Hoy en día es mi trabajo, pero también es lo que utilizo cuando estoy harta de todo, cuando me quiero relajar. A veces me la paso escuchando álbumes nuevos o a determinados artistas porque tengo que entrevistarlos, y es como “no puedo creer que eso sea mi trabajo”. No puedo creer que mi obligación sea pasarme una semana entera escuchando a Babasónicos, me parece un lujo terrible.
Además, soy muy fanática de todo lo que es documentales. Entonces cualquier documental de música que haya también es algo que me seduce muchísimo y que me encanta ver. Para mí la música es una herramienta de lucha. Me da una tranquilidad espectacular que exista.
P: Siempre vas un poco más allá y motivas a tu comunidad a pensar la relación de la música con el contexto y repensar la actualidad a partir de las coberturas musicales, ¿qué clave encontras en esa intersección y qué te motiva a buscarla? ¿Con qué te permite encontrarte?
S: Creo que el arte a uno le genera muchísimas cosas. Ser artista, reconocerse como tal, es un hecho muy valioso. Más allá de considerarme locutora, comunicadora, presentadora, entrevistadora, yo me autopercibo artista. Considero que a través de mi voz, de mis silencios, de los sonidos que puedo emitir o de la posibilidad que le doy a otre de amplificar sus ideas, estoy haciendo arte. Y muchas de las cosas que a mí me generan arte son las que quiero generarle al otro. A mí me encanta democratizar y compartir la música en vivo en mis redes sociales para que personas que querían estar ahí lo vean. Pero también me interesa mucho subirte un escalón y dejarte pensando alguna cosa que a mí me llama la atención o que por mis estudios/conocimiento al respecto sé.
Si un artista tiene una historia de vida particular y de repente en un show hace determinado comentario, para mí es re interesante que yo pueda ayudarte a hacer esa unión. Siento que es como en la escuela, cuando en las clases de literatura te hacían leer un libro y después venía el profesor y te explicaba todas esas conexiones que el libro estaba tratando de contarte. Para mí cuando viene alguien y desde el conocimiento te entrega alguna visión del mundo que es interesante para que puedas entender desde otra perspectiva algo que todos estamos mirando, eso es una obra de arte. Me encanta hacerlo y me encanta que me lo hagan.
P: ¿Qué hay de nuevo y qué se repite en cada cobertura musical? ¿Cuál es tu fórmula? ¿Qué buscas en los shows?
S: Cada cobertura musical es distinta a la anterior y a la siguiente porque es imposible que uno pueda estar en el mismo lugar que estuvo la última vez. Siempre tu punto de vista va a variar y, a la vez, el público y sus comportamientos van a variar. Cuando uno va a ver un show piensa que la experiencia la tiene que generar solamente el artista, pero yo creo que el show es una experiencia integral que ocurre desde que salís de tu casa hasta que volves. Y, justamente, el venue, el lugar donde se hace el show y el público que te acompaña también hacen a esa experiencia. A la vez, me pasa que muchas veces voy a ver un montón de bandas de manera repetida entonces trato de buscarle la vuelta.
Mi fórmula es satisfacer a aquellos fanáticos y fanáticas que querían estar ahí y no pudieron, ya sea porque viven muy lejos o porque no les alcanzó la plata, o porque efectivamente fueron al show pero lo disfrutaron y no grabaron nada, y bueno, eso me queda para mí.
Ahora, en lo particular, la realidad es que para mí mis coberturas musicales evolucionaron y generé un proyecto que las contiene de alguna forma. Desde el comienzo del 2023 cree agendade.com.ar, que es una agenda de shows que la pueden encontrar en redes sociales, o bien, en nuestra página web donde cualquier persona puede sumar una fecha y, además, están todos los shows de Argentina. La idea es hacer un proyecto autogestivo, colaborativo y federal en el que vos entres a un lugar, en este caso la web, y puedas encontrar, literal, toda la propuesta de show del país con horarios, con información y con links seguros para la compra de entradas.
Decidí que también a través de las redes sociales de la Agenda las coberturas tengan un lugar importante. Algunas de mis coberturas las hago en Agenda donde incluso tengo un equipo que a veces hace las coberturas por mí, y hasta eso creció: no solamente soy yo la que hace las coberturas hoy en día, sino que tengo un equipo creciendo y entendiendo cómo hacerlas también.
P: De cara a las transformaciones que se dieron y dan en la escena musical argentina, ¿qué es lo que más valoras de ella y qué es, si lo hay, lo que más te conflictúa?
S: Lo que más valoro de la escena argentina es que está buenísima. Es una comunidad de artistas que realmente cada uno en lo suyo creció muchísimo y que se valen mucho de los otros para crear cosas nuevas. Creo que las propuestas de shows nacionales que hubo y hay son espectaculares. Y lo más lindo que está pasando últimamente es que en los shows de los artistas nacionales a veces hay uno, dos o más artistas nacionales invitados que complementan al show y le dan un valor agregado que es espectacular.
Uno puede ir a ver un show de un artista que hace dos fechas seguidas y se puede encontrar con dos shows totalmente diferentes debido a los invitados que tuvo, o debido a un montón de factores. Pero creo que la escena está atravesando un muy buen momento. También creo que el contexto del país que estamos viviendo nos merece también la comunión cultural alrededor de la música. El encuentro con otras personas que van a los shows se está transformando en un lugar muy importante porque uno cuando va a un show y es parte de un público siente un montón de cosas, recibe un montón de información artística, pero también suelta un montón de preocupaciones.
P: ¿Cuánto costó encontrar tu lugar en este mundo de la música que acostumbraba a ver pocos periodistas especializados y siempre hombres?
S: Como piba en medios de comunicación siempre entendí que había una diferencia con respecto a los hombres blancos cis, realmente. Siempre hubo una diferencia y siempre esa diferencia aparece en distintos momentos de la carrera. Lo que sí entendí es que para ser parte de la comunidad de periodistas había que verse de determinada manera, y para ser mujer y ocupar un espacio había que tener una cantidad de información y de contenido que a veces por ahí no se le requiere a otros.
Yo nunca siento que estoy compitiendo contra alguien, no creo en esa forma de trabajar. Yo siempre creí en la forma de trabajo en equipo. Capaz fue porque nunca dudé de mí misma y nunca dudo del aporte que yo puedo hacer. Estudio un montón cada vez que voy a un show o cada vez que me relaciono laboralmente o que hago una entrevista a un artista, pero siento que cualquier persona puede pensar las mismas preguntas que pienso yo. Lo que siempre traté de garantizar es ser única o especial en el ambiente y priorizar la confianza que le genero a la persona que me está mirando del otro lado de la pantalla o al artista que tengo enfrente. Y eso siento que lograr trascender la barrera de lo que es masculino/femenino o quién sí/quién no. Empecé a ver qué quería que le pase al resto cuando estaba conmigo más allá de mi lugar como piba.
De todas formas, es muy difícil ser mujer en los medios de comunicación, como lo es en cualquiera de los otros ámbitos de la vida. Definitivamente siempre se nos va a exigir un poco más y vamos a cobrar un poco menos. En la música se ve muy radicalmente esto cuando una va a hacer transmisiones de shows en vivo. El nivel de inversión en la preparación física y estética de las mujeres es muchísimo más que el de los hombres. Cuando hago una transmisión en vivo, por ahí contrato a una maquilladora o peinadora para que me deje mucho más linda para poder salir en la tele o lo que sea. Invierto en mi ropa nueva o trato de conseguir una marca y gasto tiempo en ir a conseguir un canje para poder estar bien vestida. Trato de vestirme distinto en cada show. Son cosas que una las hace porque “quiere”, pero la realidad es que es el sistema el que te está empujando a que vos tengas ese comportamiento. Hay algo del “debe ser” que siempre me di cuenta que a los hombres no les pasa. Siempre lo decimos, hay una relación con cómo se ven y su estética en el que las expectativas son mucho más bajas.
P: ¿A qué apuntas con tu propio proyecto personal y el de la agenda? ¿Cuál es tu norte?
S: Siempre supe que mi norte es amplificar. A mí me gusta amplificar, compartir. Me gusta tener una perspectiva federal, más allá de que soy de CABA, sabiendo que por más que el lugar en el que estoy sea el epicentro donde sucede todo, hay un montón de lugares de nuestro país donde también están sucediendo un montón de cosas, y donde también estaría bueno que pasen.
En lo personal, ahora tengo muchas ganas de volver a hacer aire. Siento que el contexto del país y mi situación particular frente a todo lo que pienso y quiero, me invita a volver al aire a amplificar y a decir lo que pienso para también darle voz a todas esas personas o movimientos y movidas que todavía no la tienen dentro de los medios de comunicación, pero que definitivamente necesitan ser escuchadas.